¿De verdad importa leer?

 


“No leemos para evadirnos de la realidad ni para perder el tiempo, lo hacemos para situarnos con más fuerza en el mundo”

El mensaje está en todas partes, todo el mundo lo repite: leer es importante. Sin embargo, pocas veces se explican las razones detrás de esta consigna. Dejemos de lado la lectura de textos académicos o informativos cuya utilidad parece muy clara y vayamos directo al centro del problema: ¿para qué sirve leer literatura? ¿De verdad importa que las personas lean novelas, poesía o un comic de Batman?

Todavía recuerdo muchas ocasiones en las que como estudiante de literatura escuché a escritores, aspirantes a intelectuales, incluso a profesores, decir que la literatura en realidad no servía para nada. Visto a la distancia me parece que se trataba de reacciones un tanto cínicas ante el clima de pragmatismo que poco a poco invadía todos los aspectos de la vida y que ahora llamamos neoliberalismo. Lo que hacíamos debía servir para algo cuantificable, que pudiera medirse, de preferencia en términos monetarios. Ante esa exigencia absurda, la mejor respuesta era decir que no servía para nada, que no ser útil era una forma de resistencia.

“No se puede cambiar al mundo con una novela o con un poema”, parecía ser el razonamiento detrás de otras voces. Se trataba en muchos sentidos de una continuidad del falso dilema que opone las ideas, el pensamiento, a la acción. Para ser lo suficientemente claro, diré que leer, hablar o escribir es una de las muchas formas de hacer. Cuando alguien lee o escribe está haciendo algo y ese algo forma parte del mundo, así que desde ya está cambiando el mundo. Quizá no se trata de una intervención heroica o suficientemente dramática como algunos esperan que suceda, pero a final de cuentas la vida está compuesta de pequeños actos.

Una vez resuelto este asunto, podemos pasar al siguiente: ¿para qué sirve leer literatura? Hasta hace muy poco, una respuesta común entre muchas personas, sobre todo docentes, era que leer ayudaba a tener buena ortografía. Para mí eso equivaldría a decir que construir una casa sirve para desarrollar buena condición física o que aprender álgebra ayuda a tener buena caligrafía. Como puede que pase, puede que no. Es más, existe la posibilidad de que levantando un saco de cemento te lesiones la espalda para toda la vida. Así, también es posible que un lector voraz nunca aprenda a distinguir una palabra aguda de una grave y por lo tanto nunca sepa cuándo colocar la tilde.

Otras explicaciones apuntan hacia fines un poco menos inmediatos. Leer literatura sirve para entretenerte. La gente recomienda tomar una novela —la poesía casi no se usa para esto— cuando se tenga tiempo libre o se esté aburrido. Te dicen que leer hará que se te pase el tiempo porque hará que te evadas de la realidad por un rato. Bueno, esto sí parece una verdad incuestionable. Aunque pensándolo bien a mí me pasa al revés, leer me resulta inquietante, me altera. Lo que le pasa a los personajes o la manera en que un narrador describe o lanza una frase muchas veces termina haciéndome hablar solo, o riéndome o discutiendo con esos seres imaginarios en una especie de diálogo de sordos porque ya sabemos que los libros no nos pueden responder. Entonces eso me obliga a ir a decirle a alguien más lo que leí para poder tener una discusión en serio o reírnos juntos. De hecho, es común que un libro pierda de inmediato toda mi atención si no me lanza a esa dinámica de estrés o euforia. No puedo negar que después de toda esa experiencia se desprende algo parecido a la satisfacción que podría confundirse con relajación, pero al igual que con la ortografía, parece más bien una especie de efecto secundario.

Esto último me lleva a decir que la literatura nos sirve para pensar. A través de la lectura invitamos a nuestra a mente a confrontarse con cosas que por lo general nos pasan desapercibidas. Los conflictos de un personaje, las situaciones insólitas o cotidianas narradas en una novela o la alteración en la forma de nombrar las cosas en un poema, son pequeños gestos que la realidad nos hace para invitarnos a poner atención y ver el mundo desde otra perspectiva.  Leer es pensar y pensar es hacer algo importante. No leemos para evadirnos de la realidad ni para perder el tiempo, lo hacemos para situarnos con más fuerza en el mundo, para dejar que otros entren en nuestra vida y para colocarnos en el tiempo como algo que va más allá del presente. Leer hace que las cosas tengan sentido.

Josué Gutiérrez González es profesor de literatura en la Escuela Normal Superior, plantel Hermosillo. Es miembro de El Búnker Biblioteca Comunitaria, un proyecto dedicado a la promoción de la lectura en el municipio de Hermosillo, Sonora, México.

Email: josueg2000@gmail.com

Comentarios

  1. "Leer es pensar y pensar es hacer algo importante". Excelente conclusión pienso yo. Estoy, al igual que usted, en total desacuerdo con la visión negligente que se tiene ahora sobre que la literatura no sirve para nada o es inútil. Pienso yo como joven estudiante y además, escritora, que escribir poesía y literatura me ha hecho mejorar tanto a nivel personal como profesional, además de haberme impulsado a mejorar o adquirir otras habilidades. Consideró que la gente tiene miedo de darle el poder a las palabras que en realidad deberían de tener, porque así cualquiera puede ser un igual a los demás, el conocer y saber es muy diferente y a la gente le da miedo lo desconocido...por eso mismo rechaza la idea de que la literatura puede impulsar e innovar más que lo ya dicho, lo económico o lo rentable y malamente hemos ido alimentando esa idea con los pasos de los años. Por eso mismo estoy tan orgullosa y agradecida que usted cómo maestro, busque un espacio y oportunidad cada que puede para hacernos ver qué estamos equivocados y podemos opinar y crear sin necesidad de lucrar y conventirlo en algo carente de sentido.

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    1. Totalmente de acuerdo contigo, Karen. Me parece que tocas un asunto fundamental, nuestra actitud hacia la lengua tiene el potencial de volvernos iguales. Me gusta pensar que la lengua es una forma de propiedad común que no valoramos. Todos somos dueños de la lengua y sentirnos con el poder de usarla nos acerca a la idea de ser libres. Definiyivamente leer y escribir lo que imaginamos sí cambia al mundo. Gracias por entrar en esta conversación.

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  2. Oscar Alberto Cañez Olivarria28 de abril de 2021 a las 8:44 p.m.

    Estoy muy de acuerdo con algo de lo que se cuestiona en la lectura: "Lo que hacíamos debía servir para algo cuantificable, que pudiera medirse, de preferencia en términos monetarios". Considero que la vida es más que simplemente preocuparse por bienes económicos y materiales.
    Hice esta lectura hace un par de días y, sinceramente, me quedé sin palabras. En muchas ocasiones mis antiguos maestros, compañeros, familiares y amigos me comentaban que era importante leer. Por lo que siempre creí que leer era importante, pero como nunca me dijeron porque debía leer, nunca supe por qué era importante. Después de leer y reflexionar, considero que usted tiene una perspectiva muy clara con respecto a porqué se debe leer. A partir de ahora usted será mi referente cuando alguien me pregunte "¿por qué debo de leer?".
    Gracias.

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    1. Muchas gracias, será un honor que me cites, jeje. ¡Y adelante con esas lecturas!

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