¿Vale la pena votar? Razones para salir a participar en la consulta de este domingo
“Si lo que se busca es poner a prueba la voluntad del Poder Ejecutivo para hacer justicia, entonces el SÍ en la consulta es una opción que nos beneficia a todos.”
Para los que no se han enterado,
este domingo 1 de agosto tendrá lugar el primer ejercicio de consulta popular a
nivel nacional. Por primera vez en la historia contemporánea de la democracia
mexicana los ciudadanos serán consultados para orientar las decisiones que toma
el gobierno. Sin embargo, lo que debería despertar el júbilo de millones de
ciudadanos se ha convertido, por efecto de los medios de información comercial,
en una nota de aburrimiento.
Hagamos la prueba. Basta con
sintonizar cualquier programa de noticias y comentarios de las principales
cadenas comerciales de radio y televisión para comprobar que el discurso es el
mismo: la consulta no sirve, es un capricho del presidente, es muy cara y no va
a pasar nada. El mensaje entre líneas es muy sencillo: no salgas a votar,
ignora la consulta, llena el silencio incómodo con una broma. Ante la falta de
argumentos, el cinismo es la única estrategia.
Nadie puede negar que el proceso
de la consulta está lleno de errores, o más bien tropiezos intencionales. Desde
un inicio, el presidente del INE, el infame Lorenzo Córdova, a quien vimos
discriminar abiertamente a los ciudadanos por su origen indígena (https://www.youtube.com/watch?v=GpNWlRSqtVk),
comenzó a poner piedras en el camino. Más tarde, algunos ministros de la
Suprema Corte pusieron todo de su parte para terminar con una pregunta
espantosamente redactada que ha traído más descrédito y vergüenza a las instituciones
democráticas de esta triste República. Transcribo aquí el texto para que nadie
se sorprenda el domingo:
¿Estás de acuerdo o no en que se
lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y
legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas
tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar
la justicia y los derechos de las posibles víctimas?
Es evidente, la pregunta parece
un enredo descomunal, pero si lo pensamos dos segundos nos daremos cuenta que
solo tiene una respuesta aceptable: SÍ. ¿Quién en su sano juicio podría
responder No a esta pregunta? Solo aquellos que teman ser investigados y
responsabilizados por sus acciones como funcionarios.
Así que la cuestión aquí es muy
sencilla, quienes pretenden desacreditar el ejercicio democrático de la
consulta amparándose en la redacción del texto o en su costo, en realidad
responden a intereses particulares que están dispuestos a sacrificar el
desarrollo democrático con tal de orientar a su favor el clima político del
país. Se trata de evitar que el gobierno actual se adjudique el mérito de haber
implementado un ejercicio de este tipo y, fundamentalmente, disminuir en lo
posible los niveles de aceptación del presidente. Acciones que, aunque poco
éticas, son parte del juego de poder que llamamos política.
Sin embargo, ¿votar Sí es darle
por su lado al presidente? No, al contrario, pedir que se esclarezcan las
decisiones del pasado coloca al gobierno de Andrés Manuel López Obrador en la
difícil tarea de investigar a miembros de su propio gabinete, y lo que es todavía
más difícil: lo obliga aunque sea simbólicamente a combatir la impunidad. De esta
manera, si lo que se busca es poner a prueba la voluntad del Poder Ejecutivo
para hacer justicia, entonces el SÍ en la consulta es una opción que nos
beneficia a todos.
Por si esto no fuera suficiente,
debemos recordar que, en caso de conseguir el suficiente número de respuestas
positivas, el resultado de la consulta tendrá efectos no solo para el Poder Ejecutivo, sino que será vinculante para el Poder Legislativo, es decir, que podrán crearse leyes o conformarse comisiones para investigar decisiones del pasado.
En otros tiempos, durante la
dictadura, no había elecciones reales, no había voz, solo miedo y represión; con
todas las dificultades hemos transitado hacia una democracia más participativa
y las consultas y plebiscitos son parte de esa dinámica. Este ejercicio muestra
quién está de lado de la democracia y quién solo pretende estarlo. Así que este
domingo solo nos queda como opción salir a participar en la consulta: puedes
votar SÍ, puedes votar que NO o simplemente puedes ir a la casilla y tachar la
boleta para mostrar tu rechazo al proceso. La decisión es muy sencilla.
Josué Gutiérrez González es
profesor de literatura en la Escuela Normal Superior, plantel Hermosillo. Es
miembro de El Búnker Biblioteca Comunitaria, un proyecto dedicado a la
promoción de la lectura en el municipio de Hermosillo, Sonora, México.
Email: josueg2000@gmail.com

considero que SI claro que se debe investigar a todos los politicos corruptos, PERO no es suficiente, claramente todo el pueblo sabemos que nos roban, pero que lo hagan público no cambia gran cosa, porque mejor en lugar de gastar en algo que ya se sabe, no investigan donde lo tienen se los quitan lo regresan al pueblo y se invierte en tantas cosas que nos hacen falta.
ResponderBorrarEstoy de acuerdo en mucho de lo que dices: todos sabemos que nos roban (por no hablar de cosas peores) y todos queremos que, además del castigo, regresen lo que se llevaron. El problema es cómo hacerlo. La consulta no está poniendo a consideración de la gente si el gobierno debe o no hacer respetar la ley, esto es lo que los medios han tratado de hacernos creer. Si leemos con cuidado y si analizamos el razonamiento de la Suprema Corte cuando acotó la pregunta, entenderemos que la consulta es para que las autoridades federales, el Congreso y el Senado tomen acciones para investigar las decisiones tomadas por lo gobiernos, es decir, no se trata de ir a perseguir los casos donde se cuenta con pruebas o exista una investigación en curso, sino para que se inicien otras investigaciones sobre todo en aquellos casos que intencionalmente se dejó de investigar o nunca se hizo, incluyendo casos donde por ley los posibles delitos ya hayan prescrito. Pongo el ejemplo de Vicente Fox, por ley, todos los posibles actos de corrupción durante su gobierno ya han prescrito, no se les puede fincar responsabilidad legal, ni meterlos a la cárcel, ni incautar sus bienes, NADA. Pero una comisión del Congreso o del Senado podría revelar todo lo que hicieron y con esa exposición pública podríamos evitar que este tipo y todos sus socios nos sigan robando. Pero lo más importante es que al participar en la consulta estaríamos mandando un poderoso mensaje a cualquier servidor público: los ciudadanos queremos que las cosas se investiguen y, así pasen décadas, vamos a seguir persiguiéndolos, quizá no te podamos meter a la cárcel, pero tu nombre y el de todos tus cómplices se hará público con cada de detalle de tus crímenes. Al menos para mí, eso vale oro en un país de absoluta impunidad. Saludos.
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